Inteligencia emocional y rehabilitación de adicciones: gestionar las emociones durante la recuperación

Inteligencia emocional y rehabilitación de adicciones, online y en Sabadell; Josep Guasch psicoterapeuta, coach.

 

Una persona termina una jornada complicada y pasa frente al bar al que acudía habitualmente. Está cansada, siente tensión y piensa: «Me vendría bien una cerveza para desconectar».

Entre esa sensación y entrar en el bar ocurren muchas cosas. Hay una emoción, una necesidad, pensamientos aprendidos y una conducta asociada durante mucho tiempo al alivio.

Precisamente ahí puede adquirir importancia la inteligencia emocional en la rehabilitación de adicciones.

Reconocer una emoción no elimina una adicción. Tampoco hace desaparecer automáticamente las ganas de consumir. Sin embargo, puede ayudar a comprender qué sucede y facilitar una respuesta menos automática.

En este artículo utilizaremos como ejemplo el trastorno por consumo de alcohol o alcoholismo. Así podremos observar cómo intervienen las emociones en diferentes momentos de la recuperación.

También veremos qué pueden aportar la psicoterapia, la hipnosis clínica y el coaching. Sin embargo, es fundamental diferenciar sus funciones y sus límites.

¿Qué relación existe entre las emociones y el consumo de alcohol?

El consumo de alcohol puede asociarse a emociones muy diferentes. Algunas personas beben cuando están ansiosas, frustradas, aburridas o tristes. Otras relacionan el alcohol con celebraciones, relajación o determinadas situaciones sociales. Sin embargo, una adicción no puede explicarse únicamente mediante las emociones.

En el alcoholismo también intervienen el aprendizaje, los hábitos y diferentes factores biológicos y sociales. Además, el consumo continuado puede dificultar progresivamente el control sobre la conducta. Por tanto, la gestión emocional en las adicciones representa una parte del problema y también de su abordaje.

Una emoción puede actuar como desencadenante. Por ejemplo, una discusión puede generar ansiedad y activar posteriormente el deseo de beber. Sin embargo, entre sentir ansiedad y consumir alcohol existe un espacio sobre el que podemos trabajar.

– Primero, la persona puede aprender a reconocer qué siente.
– Después, puede identificar la necesidad asociada.
– Y buscar estrategias de afrontamiento diferentes.

Este planteamiento aborda sentimientos, situaciones, pensamientos y desencadenantes relacionados con el consumo.
La relación entre inteligencia emocional y rehabilitación de adicciones comienza, por tanto, con una idea sencilla. Sentir una emoción no obliga necesariamente a responder mediante una conducta determinada.

¿Cómo puede ayudar la inteligencia emocional en la rehabilitación de adicciones?

Infografía sobre los pasos en inteligencia emocional en recuperación de adicciones.

Sostener las emociones y recuperar capacidad de elección.

La inteligencia emocional implica reconocer, comprender y gestionar nuestras propias emociones. También incluye habilidades relacionadas con la comprensión de otras personas y nuestras relaciones con ellas.

En primer lugar, encontramos la autoconciencia emocional. Esta permite preguntarnos qué estamos sintiendo cuando aparecen las ganas de beber.

Después podemos intentar comprender esa emoción. Quizá detrás del impulso exista ansiedad, cansancio, aburrimiento, soledad o necesidad de pertenencia.

El siguiente elemento es la regulación emocional. Su objetivo no consiste en eliminar las emociones desagradables. Tampoco pretende mantener permanentemente un estado emocional positivo. Se trata de aprender a experimentar esas emociones sin responder siempre de la misma manera.

Además, las habilidades sociales pueden desempeñar un papel importante. Pedir ayuda, establecer límites o rechazar una bebida son también recursos para la recuperación.

Estos 4 pasos son los que se trabajan en el taller de inteligencia emocional práctica que se imparte en Sabadell

Imaginemos que alguien descubre que bebe después de jornadas laborales especialmente estresantes. Reconocer ese patrón permite anticiparse. La respuesta alternativa podría consistir en cambiar la rutina, descansar o contactar con una persona de apoyo.

Por tanto, estas habilidades pueden complementar el tratamiento de las adicciones. Sin embargo, no sustituyen la atención psicológica o médica cuando esta resulta necesaria.

Desencadenantes emocionales: de la reacción automática a una respuesta diferente

Los desencadenantes pueden ser internos o externos. Una discusión puede actuar como desencadenante, pero también un lugar, una persona o determinada hora.

Supongamos que alguien solía beber después del trabajo. Cada tarde pasa frente al mismo bar y aparece un pensamiento automático: «Me lo merezco».

Una estrategia consiste en identificar primero qué está sucediendo.
La persona puede preguntarse: «¿Qué siento realmente?». Quizá la respuesta sea cansancio, tensión y necesidad de desconectar.
Entonces puede separar la necesidad de la conducta habitual: «Necesito descansar, pero no necesito alcohol para hacerlo».

Después puede preparar un plan concreto. Por ejemplo: «Si siento ganas de entrar, tomaré otra ruta y llamaré a mi persona de apoyo».
Es un plan emocional “si-entonces”. Su finalidad consiste en disponer de una alternativa antes de encontrarse en la situación de riesgo.

La psicoterapia trabaja precisamente sobre pensamientos, emociones, situaciones y conductas relacionadas con el consumo. También permite desarrollar habilidades de afrontamiento.
Por su parte, la inteligencia emocional facilita reconocer el estado interno antes de responder automáticamente.
Así, no intentamos eliminar el desencadenante. Buscamos ampliar las posibles respuestas cuando vuelva a aparecer.

infografía sobre los pasos para gestionar los desencadenantes emocionales

Adquirir conciencia para regular las emociones en los desencadenantes.

Craving: aprender a afrontar el deseo de beber sin obedecerlo

Un desencadenante y el craving no son exactamente lo mismo.
El desencadenante puede activar o aumentar el deseo. Sin embargo, las ganas intensas de beber también pueden aparecer sin una causa emocional fácilmente identificable.

Imaginemos que una persona lleva varias semanas sin consumir alcohol. De repente, mientras está en casa, experimenta un deseo intenso de beber.

Una posible respuesta consiste en observar ese deseo sin interpretarlo inmediatamente como una orden. Puede comenzar diciéndose: «Estoy experimentando ganas de beber». La frase describe lo que sucede sin añadir: «Voy a fracasar».

Después puede observar las sensaciones físicas y emocionales asociadas, siempre que hacerlo resulte tolerable.
Una técnica conocida como urge surfing propone imaginar el impulso como una ola. El deseo puede aumentar, cambiar y posteriormente disminuir.

La finalidad no consiste en obligar al craving a desaparecer. Se busca aprender a experimentarlo sin responder automáticamente mediante el consumo.

Las intervenciones basadas en mindfulness trabajan precisamente la conciencia y aceptación de las experiencias presentes. Además, buscan desarrollar respuestas más flexibles ante los desencadenantes. No obstante, si existe riesgo inmediato de beber, la prioridad es la protección. En ese caso conviene activar el plan de apoyo previamente acordado.

«No voy a poder»: creencias, emociones y autoeficacia durante la recuperación

Las dificultades no aparecen solamente cuando alguien tiene una bebida delante. También pueden surgir pensamientos como «no puedo hacerlo», «volveré a recaer» o «siempre termino igual».
Estas creencias pueden acompañarse de miedo, frustración, tristeza o vergüenza. Además, pueden debilitar la percepción de autoeficacia durante la recuperación.

Aquí resulta útil diferenciar un hecho de una conclusión absoluta.
Haber recaído anteriormente es un hecho. Concluir que nunca será posible cambiar es una interpretación.

La persona puede revisar las evidencias disponibles. Quizá consiguió pasar un tiempo sin beber, pidió ayuda o superó determinadas situaciones sin consumir. Entonces puede sustituir «nunca podré» por una formulación más realista. Por ejemplo: «Hasta ahora me ha costado mantener la abstinencia. Necesito apoyo y nuevas estrategias para afrontar las dificultades».

La reestructuración cognitiva permite trabajar este tipo de pensamientos. Asimismo, las intervenciones motivacionales pueden abordar la ambivalencia y favorecer el compromiso con el cambio.

La inteligencia emocional añade otra perspectiva. Permite identificar las emociones asociadas a esos pensamientos y aprender a gestionarlas. De este modo, pensamiento y emoción pueden abordarse conjuntamente sin confundirlos.

Inteligencia emocional y prevención de recaídas

La prevención de recaídas en adicciones no consiste únicamente en resistir cuando aparece un deseo intenso. También implica conocer los propios patrones y preparar respuestas antes de necesitarlas.

Una persona puede identificar determinados lugares como situaciones de riesgo. Otra puede descubrir que sus mayores dificultades aparecen después de conflictos familiares.
Por eso, inteligencia emocional y rehabilitación de adicciones pueden relacionarse mediante un proceso continuo de aprendizaje:

Primero reconocemos una situación.
Después identificamos las emociones, necesidades y pensamientos asociados.

A continuación elegimos una respuesta diferente y observamos sus resultados.

Si funciona, podemos consolidarla. Si no resulta suficiente, tendremos que revisar el plan y buscar otras estrategias.
Además, el apoyo social desempeña un papel importante. Saber pedir ayuda es una habilidad emocional y, al mismo tiempo, una estrategia práctica.

Es estratégicamente óptimo trabajar objetivos relacionados. Entre ellos están el desarrollo de habilidades, el apoyo social y el afrontamiento de desencadenantes. Por tanto, mejorar la gestión emocional puede formar parte de la prevención de recaídas. Sin embargo, no garantiza que nunca aparezcan nuevas dificultades.

La recuperación no consiste en hacerlo siempre perfectamente. También implica aprender de aquello que no funciona y adaptar las respuestas.

Psicoterapia, hipnosis y coaching: cómo pueden complementarse y cuáles son sus límites

Psicoterapia, hipnosis clínica y coaching pueden participar en un proceso de cambio. Sin embargo, no desempeñan la misma función.

La psicoterapia puede trabajar pensamientos, emociones y conductas relacionados con el consumo. Reestructurar las creencias y las intervenciones motivacionales son ejemplos relevantes.

También existen intervenciones basadas en mindfulness y aceptación. Estas pueden ayudar a desarrollar respuestas más flexibles ante determinadas experiencias y desencadenantes.

La hipnosis clínica utiliza atención focalizada, imaginación y sugestiones terapéuticas. Por ejemplo, puede servir para ensayar mentalmente una respuesta diferente ante una situación.
Sin embargo, debe plantearse como un posible recurso complementario. Si te interesa puedes ver el siguiente artículo:

Hipnosis para superar el alcoholismo, funciona? Ventajas y límites

Por su parte, el coaching de recuperación puede facilitar objetivos, rutinas y compromisos cotidianos. También puede acompañar la aplicación práctica de determinados cambios. No obstante, el coaching no sustituye la evaluación ni el tratamiento psicoterapéutico.

Por tanto, una adecuada rehabilitación de adicciones no consiste en acumular técnicas. Consiste en seleccionar las apropiadas para cada persona y cada dificultad. Además, cada profesional debe actuar dentro de sus competencias y coordinarse cuando resulte necesario.

infografía sobre las diferencias entre el "mono" y el impulso a consumir

Craving y síndrome de abstinencia, dos momentos en la recuperación de adicciones.

Síndrome de Abstinencia: cuando gestionar las emociones no es suficiente

Existe un momento donde esta distinción adquiere especial importancia: el síndrome de abstinencia alcohólica. Ansiedad, miedo o irritabilidad pueden aparecer al dejar el alcohol. Sin embargo, no todos los síntomas son experiencias emocionales que debamos aprender simplemente a tolerar.

En personas con dependencia física, interrumpir bruscamente el consumo puede provocar una abstinencia potencialmente peligrosa.
Por ello, la retirada puede requerir valoración y supervisión sanitaria. La Organización Mundial de la Salud contempla tratamiento médico para controlar la abstinencia y prevenir complicaciones graves.

Convulsiones, delirium y otros síntomas graves necesitan atención médica. Las técnicas emocionales nunca deben utilizarse para retrasarla o sustituirla. En este contexto puede utilizarse un semáforo de seguridad acordado con los profesionales sanitarios.

El verde representa una situación que el equipo considera estable. Aquí pueden utilizarse recursos sencillos de regulación emocional previamente acordados.

El amarillo indica síntomas nuevos o que empeoran. Estos requieren comunicar la situación al equipo sanitario.

El rojo corresponde a posibles emergencias. En España, una emergencia médica requiere contactar con el 112.

La inteligencia emocional puede ayudar a reconocer el miedo y comunicar necesidades. Sin embargo, no trata las complicaciones físicas de la abstinencia.

De reconocer una emoción a elegir una respuesta diferente

La conexión entre inteligencia emocional y rehabilitación de adicciones puede resumirse mediante una secuencia sencilla:

Reconocer lo que siento → comprender lo que necesito → elegir una respuesta → practicarla → aprender del resultado.

La persona no necesita dejar de sentir ansiedad, tristeza o frustración para avanzar. Lo importante es ampliar las respuestas disponibles cuando aparecen esas emociones.

La psicoterapia puede proporcionar herramientas para conseguirlo. Además, el apoyo cotidiano ayuda a trasladarlas a situaciones reales.
La hipnosis y el coaching también pueden aportar recursos complementarios cuando resulten adecuados.

Sin embargo, una adicción no es solamente un problema emocional. En ella intervienen factores psicológicos, biológicos y sociales. Por eso, la inteligencia emocional encuentra su lugar dentro de un proceso de recuperación más amplio.

Su aportación fundamental consiste en comprender mejor la experiencia interna. A partir de ahí, resulta posible aprender nuevas formas de responder.

Preguntas frecuentes sobre inteligencia emocional y rehabilitación de adicciones

La relación entre inteligencia emocional y rehabilitación de adicciones puede generar dudas durante el proceso de recuperación. Algunas se refieren a la regulación emocional y otras al manejo de desencadenantes o del craving. También es importante distinguir estas herramientas del tratamiento profesional y comprender su papel en la prevención de recaídas. Por ello, las siguientes preguntas resumen algunos aspectos esenciales tratados a lo largo del artículo.

Sus respuestas permiten aclarar conceptos y entender mejor cómo las habilidades emocionales pueden integrarse en la recuperación de adicciones sin sustituir la atención psicológica o médica necesaria.

 

¿Cómo influye la inteligencia emocional en la rehabilitación de adicciones?

Puede ayudar a reconocer emociones, identificar desencadenantes y utilizar estrategias diferentes al consumo. Complementa el tratamiento profesional de una adicción sin embargo no lo sustituye.

¿La regulación emocional puede ayudar a prevenir una recaída?

Puede formar parte de la prevención. Ayuda a identificar estados de vulnerabilidad y aplicar estrategias antes de responder automáticamente mediante el consumo.

¿Qué emociones pueden desencadenar el consumo de alcohol?

Ansiedad, tristeza, frustración, aburrimiento o soledad pueden funcionar como desencadenantes. También pueden hacerlo emociones agradables, por ejemplo la alegría por un logro, y determinadas situaciones sociales.

¿Qué diferencia existe entre craving y síndrome de abstinencia?

El craving es un deseo intenso de consumir. La abstinencia comprende síntomas que pueden aparecer al reducir o suspender el alcohol tras desarrollar dependencia física.

¿Puede utilizarse la hipnosis en la rehabilitación de adicciones?

Puede plantearse como recurso complementario en determinados casos. No debe presentarse como sustituto de tratamientos psicológicos o médicos establecidos.

¿Qué papel puede desempeñar el coaching durante la recuperación?

Puede ayudar a establecer objetivos, organizar rutinas y mantener compromisos. No debe utilizarse para diagnosticar ni sustituir tratamientos sanitarios.

Inteligencia emocional y rehabilitación de adicciones, conclusión

Inteligencia emocional y rehabilitación de adicciones pueden complementarse cuando comprendemos qué aporta cada enfoque.
Reconocer emociones permite detectar desencadenantes y responder de manera menos automática. Asimismo, aprender a afrontar el craving amplía las estrategias disponibles durante la recuperación.

Trabajar las creencias limitantes también puede favorecer una percepción más realista de la capacidad de cambio. Sin embargo, gestionar emociones no equivale a tratar una dependencia.

La recuperación puede necesitar psicoterapia, atención médica, apoyo social y, en determinados casos, tratamiento farmacológico.
Por tanto, desarrollar habilidades emocionales puede ser una herramienta valiosa dentro de un proceso más amplio. Su finalidad no es sustituir el tratamiento. Su utilidad reside en ayudar a comprender qué sentimos y aprender a responder de otra manera.

¿Necesitas ayuda para afrontar una adicción y recuperar el control?

Comprender qué emociones, pensamientos y situaciones influyen en una adicción puede ser un primer paso. Sin embargo, no siempre es fácil trasladar esa comprensión a la vida cotidiana.

En mi consulta de psicoterapia y coaching podemos trabajar sobre tus dificultades concretas. Podemos identificar desencadenantes, mejorar la regulación emocional y desarrollar nuevas estrategias de afrontamiento. También podemos trabajar las creencias que dificultan el cambio y reforzar los recursos necesarios para avanzar.

Cada proceso requiere una valoración individual y un enfoque adaptado a las necesidades de la persona. Además, cuando sea necesaria atención médica u otros tratamientos especializados, el trabajo deberá integrarse con la intervención sanitaria correspondiente.

Si quieres conocer cómo puedo ayudarte, contacta conmigo para solicitar información o concertar una primera consulta.

Formulario de contacto: Sí quiero información adicional sobre un proceso terapéutico para superar una adicción

Teléfono/WhatsApp: 615.56.45.37

www.josepguasch.com

Josep Guasch, coaching y psicoterapia

Visitas de coaching y psicoterapia online y presenciales en Sabadell

Espai Vida,
Carrer de les Valls, 28, 4º-5ª,
08201 Sabadell, Barcelona

Nota: Este artículo tiene finalidad divulgativa. No sustituye la valoración, diagnóstico o tratamiento realizado por profesionales sanitarios. La abstinencia del alcohol puede requerir supervisión médica. El conjunto de ejercicios debe considerarse material orientativo para una intervención individualizada, no un protocolo clínico validado como combinación única.

Fuentes de referencia:

Para profundizar en el contenido y diferenciar las intervenciones con respaldo clínico de las propuestas complementarias:

• NICE: diagnóstico y tratamiento del consumo perjudicial y la dependencia del alcohol. Recomendaciones sobre psicoterapia, intervenciones motivacionales, prevención de recaídas y desintoxicación:

• NICE: tratamiento de las complicaciones físicas relacionadas con el alcohol. Recomendaciones específicas para el síndrome de abstinencia.
• NIAAA: Understanding Alcohol Use Disorder . Información sobre el trastorno por consumo de alcohol y sus tratamientos.
• NIH: Revisión sistemática y metaanálisis de intervenciones psicológicas para el trastorno por consumo de alcohol (2022) . Investigación sobre distintas intervenciones psicológicas y resultados relacionados con la abstinencia.
• Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones: Informe sobre alcohol 2024. Datos epidemiológicos españoles.

Anterior artículo: Inteligencia emocional y mindfulness: cómo gestionar mejor las emociones
Anterior artículo relacionado: Cómo dejar las adicciones: la guía que cambia tu vida desde dentro
Siguiente entrada: Inteligencia emocional y coaching nutricional: aprender a alimentarse mejor comprendiendo nuestras emociones

 

Inteligencia emocional y rehabilitación de adicciones, online y en Sabadell; Josep Guasch psicoterapeuta, coach.

Leave a Reply