Masculinidades críticas: semejanzas y diferencias entre hombres profeministas y mitopoéticos

Masculinidades críticas y grupos de hombres.

 

. 🔄¿Qué son las masculinidades críticas y por qué importan?

Un hombre observa un cuadro de hombres. Metáfora del observador en las masculinidades críticas

Nuevas formas de observar la masculinidad

Las masculinidades críticas son una mirada renovada sobre lo que significa “ser hombre” hoy. No buscan destruir la masculinidad, sino cuestionar sus moldes más rígidos: esos que limitan, duelen y ya no encajan con una sociedad que avanza. Son una invitación a revisar creencias heredadas y construir identidades más libres, empáticas y conscientes.

¿Qué papel juegan en el nuevo lugar de los hombres en la sociedad?

En un mundo que exige igualdad real, las masculinidades críticas funcionan como brújula. Ayudan a los hombres a entender su papel en relaciones más justas. A participar en la corresponsabilidad, a vivir las emociones sin miedo y a dejar atrás viejos privilegios que ya no suman. Son, en esencia, una puerta abierta a una forma de ser hombre más humana y más conectada con los tiempos que corren.

Este concepto surge como respuesta a los mandatos de género que han definido históricamente lo que significa ser hombre, y busca desafiar estas normas para promover una comprensión más amplia y diversa de la masculinidad. La importancia de las masculinidades críticas radica en su capacidad para abrir un diálogo sobre las expectativas sociales impuestas a los hombres y cómo estas pueden ser perjudiciales tanto para ellos como para las mujeres.

Los dos grandes grupos de hombres pertenecientes a este enfoque.

En este contexto, las masculinidades críticas se dividen principalmente en dos corrientes: los hombres profeministas y los mitopoéticos. Ambas corrientes comparten el objetivo común de cuestionar las normas tradicionales de género, pero difieren en sus enfoques y en la manera en que entienden la masculinidad.

Mientras que los profeministas ven la masculinidad como una construcción social, los mitopoéticos abogan por una masculinidad esencial o arquetípica que ha sido distorsionada por la sociedad moderna.

Existen otras tendencias como: Masculinidades Queer/Diversas, Enfoque de la Interseccionalidad, Masculinidades Ecosociales, Hombres por la Igualdad (Institucionales). Sensibilidades que, sin menospreciar su reivindicación son, de algún modo, evolución de las dos anteriores.

En este artículo me centraré en los dos grupos históricamente con más arraigo. Y lo hago también, por mi experiencia, no solamente teórica sino también eminentemente vivencial en ambas tendencias.

La corriente de hombres profeministas.

Unión de los símbolos de Venus y Marte.

Lo cultural determina cómo nos definimos como hombre o mujer

¿Se nace hombre o el hombre se hace o nos hacen? Esta es una pregunta crucial. Los hombres profeministas responden desde su perspectiva.

Masculinidad como construcción social y perspectiva de género.

Los hombres profeministas sostienen que la masculinidad es una construcción social, una idea que se alinea con la perspectiva de género.

Según esta visión, las características y comportamientos asociados con ser hombre no son innatos, sino que son aprendidos y reforzados por la cultura y la sociedad.

Esta corriente aboga por la deconstrucción de estas normas para permitir una mayor libertad y diversidad en la expresión de la masculinidad.


Relación con el feminismo y las luchas por la igualdad.

La relación entre los hombres profeministas y el feminismo es estrecha, ya que ambos movimientos comparten el objetivo de lograr la igualdad de género. Los profeministas apoyan las luchas feministas y trabajan para desmantelar las estructuras patriarcales que perpetúan la desigualdad.

Al reconocer que los mandatos de género también afectan negativamente a los hombres, buscan crear un espacio donde tanto hombres como mujeres puedan liberarse de las expectativas restrictivas.

🤝 Prácticas comunes en los grupos de hombres profeministas

  • Revisar privilegios masculinos Analizan cómo ciertos comportamientos o ventajas normalizadas afectan a mujeres y personas de otros géneros, y cómo transformarlos en acciones más justas.
  • Educación en igualdad Lecturas, debates y talleres sobre feminismo, violencia de género, corresponsabilidad, consentimiento o nuevas formas de relación.
  • Autocrítica y responsabilidad Espacios para reconocer actitudes machistas propias, sin culpa paralizante pero con compromiso real de cambio.
  • Escucha activa y diálogo horizontal Conversaciones donde se prioriza escuchar a mujeres y colectivos feministas, evitando ocupar el centro del discurso.
  • Corresponsabilidad emocional y doméstica Trabajo práctico sobre cómo asumir tareas de cuidado, gestión emocional y reparto equitativo en la vida cotidiana.
  • Prevención de violencias Reflexión sobre micromachismos, control, celos, agresividad o dinámicas de poder, y cómo desactivarlas en uno mismo y en otros hombres.
  • Activismo y apoyo a causas feministas Participación en campañas, formaciones, iniciativas comunitarias o acciones que impulsen la igualdad.

La corriente mitopoética: la idea de una masculinidad esencial o arquetípica.

Un hombre sostiene una barra con dos fuegos. Es una práctica ritual típica de los grupos mitopoéticos de las masculinidades críticas.

El fuego, presente en los ritos de círculos mitopoéticos

Aunque con objetivos políticos y sociales distintos, el movimiento mitopoético comparte algo con el feminismo de la diferencia. Hombres y mujeres tienen una esencia arquetípica diferente. Y estas diferencias van más allá de la construcción social.

Importante: esto no implica diferencias en obligaciones o derechos.

Masculinidad arquetípica y dimensión simbólica.

Los hombres mitopoéticos critican la sociedad capitalista y el consumismo. Argumentan que estos sistemas han contribuido a la desconexión de los hombres con su esencia arquetípica. Creen que los mandatos sociales actuales promueven una versión superficial de la masculinidad. Este tipo de masculinidad patriarcal está centrada en el éxito material y el poder, en lugar de valores más profundos y auténticos.

A través de su crítica, buscan un retorno a una forma de ser hombre más genuina y significativa.

Según esta perspectiva, existe una esencia masculina que ha sido distorsionada por la modernidad y los mandatos sociales. Los mitopoéticos buscan reconectar con esta esencia a través de rituales y exploraciones simbólicas que permiten a los hombres redescubrir su verdadera identidad masculina.

 

🔥 Prácticas comunes en los círculos de hombres mitopoéticos

  • Rituales simbólicos: encender fuego, trabajar con objetos arquetípicos o realizar ceremonias que buscan conectar con “lo masculino profundo”.

  • Trabajo corporal: ejercicios de respiración, movimiento, contacto consciente o dinámicas físicas que buscan liberar tensión y favorecer la presencia.

  • Narración de historias: compartir mitos, relatos y experiencias personales para explorar arquetipos masculinos (el guerrero, el mago, el rey, el amante).

  • Escucha activa en círculo: turnos de palabra sin interrupciones, donde cada hombre expresa emociones, dudas o vivencias en un espacio seguro.

  • Dinámicas de introspección: meditaciones guiadas, visualizaciones o ejercicios de escritura para conectar con la propia identidad y propósito.

  • Trabajo con la sombra: explorar aspectos reprimidos o no reconocidos de la personalidad, inspirados en la psicología junguiana.

  • Conexión con la naturaleza: retiros, caminatas o actividades al aire libre para fomentar la sensación de pertenencia y autenticidad.


Semejanzas entre hombres profeministas y mitopoéticos dentro de las masculinidades críticas.

Aunque a menudo se presentan como mundos opuestos, pueden ser complementarios. Ambas orientaciones comparten puntos de partida comunes. Analizar sus semejanzas permite entender mejor cómo, desde caminos diferentes, están contribuyendo a un mismo horizonte de transformación masculina.

Cuestionamiento del modo tradicional de ser hombre.

Tanto los hombres profeministas como los mitopoéticos comparten el cuestionamiento del modo tradicional de ser hombre. Ambos movimientos reconocen que las normas de género impuestas pueden ser restrictivas y dañinas. De tal manera que buscan desafiar estas expectativas para permitir una mayor diversidad en la expresión de la masculinidad.

Este cuestionamiento es un punto de encuentro que une a ambas corrientes dentro del marco de las masculinidades críticas.

Reconocimiento del daño producido por los mandatos de género.

Un hombre joven sentado abatido en un banco en la calle. Las  masculinidades críticas contemplan la herida emocional que el patriarcado inflige al hombre.

Uno de los mandatos al hombre: ¡No sientas!

Ambas corrientes también reconocen el daño que los mandatos de género han producido tanto en hombres como en mujeres. Así como a otras identidades de género.

Los profeministas y los mitopoéticos entienden que las expectativas tradicionales pueden limitar el potencial de los individuos y perpetuar la desigualdad. Al reconocer este daño, ambos grupos trabajan para crear un entorno donde las personas puedan expresarse libremente sin las restricciones de los roles de género tradicionales.


Diferencias clave entre hombres profeministas y mitopoéticos

Aunque ambos buscan repensar la experiencia masculina, los círculos mitopoéticos y los hombres profeministas parten de enfoques distintos

Construcción social versus masculinidad esencial o arquetípica.

Una de las diferencias clave entre los hombres profeministas y los mitopoéticos es su enfoque hacia la masculinidad. Mientras que los profeministas ven la masculinidad como una construcción social que debe ser deconstruida, los mitopoéticos creen en una masculinidad esencial o arquetípica que debe ser redescubierta. Esta diferencia en la comprensión de la masculinidad influye en las estrategias y objetivos de cada corriente.

Relación con el feminismo y la perspectiva de género.

Otra diferencia importante radica en su relación con el feminismo. Los hombres profeministas están alineados con el feminismo y comparten su perspectiva de género, trabajando juntos por la igualdad. En contraste, los mitopoéticos pueden no siempre estar alineados con el feminismo. Ya que su enfoque se centra en la recuperación de una esencia masculina perdida. Obviando la deconstrucción de las normas de género.


Implicaciones para las nuevas masculinidades y el debate actual sobre ser hombre.

Las discusiones sobre las masculinidades críticas tienen importantes implicaciones para las nuevas masculinidades y el debate actual sobre ser hombre. Al cuestionar las normas tradicionales y explorar nuevas formas de entender la masculinidad, se abre un espacio para que los hombres puedan redefinir su identidad de manera más auténtica y libre.

Este debate es esencial para avanzar hacia una sociedad más igualitaria. Donde tanto hombres como mujeres puedan vivir sin las restricciones de los roles de género tradicionales.

Las masculinidades críticas, con sus diversas corrientes, ofrecen un marco valioso para explorar estas posibilidades y fomentar un cambio positivo.

¿Es posible una interacción enriquecedora entre profeministas y mitopoéticos?

Una mujer y un hombre sentados en un banco de construcción en la calle, con un pilar en medio que los separa.

La colaboración entre estas dos sensibilidades es necesaria y enriquecedora.

A primera vista, los hombres profeministas y los mitopoéticos parecen vivir en planetas diferentes. Los primeros están enfocados en la justicia social, el privilegio y la estructura política. Los segundos, en el rito, la herida emocional y la conexión con «lo ancestral».

Sin embargo, desde la perspectiva de las masculinidades críticas la interacción no solo es posible. Es, además, el pegamento necesario para una transformación real. Veamos cómo:


1.- Masculinidades críticas y el equilibrio entre «Lo Externo» y «Lo Interno».

Para que un hombre cambie de verdad, necesita trabajar en dos frentes.
El aporte profeminista: Ayuda al mitopoético a no quedarse en un «viaje espiritual» autorreferente. Está muy bien y es constructivo (por ejemplo) sanar al «niño interior». Pero se debe cuidar también el vínculo con otras personas. Y con la pareja especialmente.

• El aporte mitopoético: Ayuda al profeminista a no ser puramente intelectual. Muchos hombres concienciados saben la teoría de memoria, pero están desconectados de sus emociones. El enfoque mitopoético les da herramientas para sentir, llorar y procesar su dolor sin sentirse culpables por el simple hecho de existir.

2.- De la Culpa a la Responsabilidad.

Uno de los grandes puentes de diálogo en las masculinidades críticas es transformar la culpa en responsabilidad. La primera paraliza, la segunda moviliza.

• Los profeministas suelen señalar los daños del patriarcado.

• En cuanto a los mitopoéticos buscan sanar las heridas que ese mismo patriarcado dejó en los hombres (la ausencia del padre, la represión emocional son las principales).

Interacción constructiva: «Entiendo que el sistema me beneficia (profeminismo), pero también entiendo que el sistema me ha mutilado emocionalmente (mitopoético). Al sanar mis heridas, tengo más energía y menos ego para luchar por la igualdad«.


3. Crear Nuevos Rituales de Cuidado

Históricamente, los hombres se han reunido para la guerra, el trabajo o el deporte. La interacción entre estos dos mundos permite crear Círculos de Hombres que sean espacios políticos y terapéuticos a la vez.

Tipo de interacción

¿Qué hacen juntos?

Escucha Activa

Usan las técnicas de vulnerabilidad mitopoéticas para hablar de sus privilegios sin ponerse a la defensiva.

Paternidad

Los mitopoéticos aportan la importancia del vínculo emocional. Los profeministas aportan la corresponsabilidad real en las tareas.

Redefinición del Éxito

Dejan de competir por ser «el macho alfa» (poder). Empiezan a valorarse por su capacidad de cuidar y ser cuidados.

 

La necesidad del diálogo en las masculinidades críticas.

Si solo somos profeministas, corremos el riesgo de convertirnos en «policías del género», teóricos pero secos por dentro. Y esto es peligroso si lo que pretendemos es la “igualdad real”. Conocemos casos de hombres excelentes en lo teórico… que han seguido manteniendo actitudes machistas. No entender y trabajar el peso que la represión emocional ha tenido en el hombre es un error:

1.- Para el hombre que vive desconectado de sí mismo.

2.- Para las personas que conviven con un hombre que vive en un malestar continuo.

Si solo somos mitopoéticos, corremos el riesgo de crear una élite masculina. Un club espiritual que ignore las desigualdades reales que sufren las mujeres y otras identidades de género. Esta especie de “élite masculina” puede crear una burbuja de desconexión con la realidad social.

💡 La masculinidad del futuro (que pretenden las masculinidades críticas) necesita estos dos aspectos:

1.- La mente clara para desmantelar el privilegio
2.- El corazón abierto para aprender a ser y amar de formas nuevas.

Seguiremos con este tema en otros posts.

Hasta entonces, recibe un cordial saludo.

www.josepguasch.com

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